
No sabría decir que es lo que la hace tan especial, ¿por qué recorremos cientos de kilómetros para llegar a su base? ¿y andamos horas y horas hasta hacer cumbre? ¿por qué?... No se puede explicar la sensación que nos deja ese instante, hoy hemos ganado el pulso a la montaña pero otros días no será así y parte de la gracia está en saber perder.
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